Cleveria

Software para empresas que automatizan su atención

El programa puede cerrar casos.
No puede firmar por una persona.

Cleveria es un software que se conecta a su operación y decide, caso por caso, qué puede resolver un programa solo y qué tiene que aprobar alguien de su equipo. Lo primero se cierra en segundos. Lo segundo se detiene y espera una firma, y ningún programa puede saltársela — no porque le hayamos pedido que no lo haga, sino porque no tiene con qué.

Para empresas que atienden clientes: clínicas, aseguradoras, cobranzas, servicios públicos. Si ya usa programas que responden solos, o está a punto de hacerlo, esta página es para usted.

Qué resuelve

La línea que hoy nadie traza

Lo que frena a una empresa para automatizar su atención no es que el programa escriba mal. Es esta pregunta: ¿quién responde cuando una decisión perjudica a un cliente? Cleveria la contesta antes de que ocurra, trazando una línea entre estas dos columnas.

Lo cierra el programa

Hechos comprobables: los datos ya están y cualquiera puede volver a mirarlos.

  • Al cliente le cobraron dos veces: hay dos cargos con la misma referencia.
  • El pago entró y coincide con la factura.
  • El documento que faltaba llegó y es el que se pidió.
Cerrado por el programa · en segundos

Lo aprueba una persona

Decisiones sobre alguien. Aquí el trámite se detiene y espera a su equipo.

  • Rechazar la reclamación de un cliente.
  • Conceder una excepción o perdonar una deuda.
  • Cerrar un caso sin pruebas que lo respalden.
El programa no puede firmar esto · aunque lo intente

La diferencia con cualquier otro control: esto no es una regla que el programa deba obedecer. La autorización de su equipo se firma con una credencial que el programa no tiene y no puede pedir. Si lo intenta, no falla por poco: no llega ni a empezar.

Qué obtiene su empresa

Seis cosas que hoy no puede demostrar

01

Sabe quién hizo cada cosa

Cada programa trabaja con su propia identidad, como un empleado con su propio usuario. Ninguno puede actuar en nombre de otro, ni de una persona.

02

Usted decide hasta dónde llega cada uno

Qué puede cerrar cada programa está en una lista que su equipo lee y modifica, no escondido dentro de la programación. Cambiarlo no exige un desarrollo.

03

Una aprobación no se reutiliza

Cada autorización queda atada al caso, al momento y a la persona concretos. No se puede copiar y pegar en otro expediente, ni siquiera si el texto es idéntico.

04

Cualquiera puede comprobarlo, incluso años después

Una auditoría, un juez o su propio cliente pueden verificar que una decisión la aprobó quien dice, sin pedirle acceso a sus sistemas. Si algo se alteró, se nota.

05

Su equipo deja de ser el cuello de botella

El programa reúne los datos y deja la decisión preparada. La persona solo aprueba, y lo hace en segundos desde su propio equipo.

06

Da igual por dónde entre la solicitud

Un mensaje de voz por WhatsApp acaba donde acaba el mismo texto escrito. Cambia el canal; el control no se mueve.

El otro servicio

Que automatizar le salga a cuenta

Lo anterior resuelve quién puede aprobar qué. Esto resuelve algo distinto y también caro: que lo que gasta en inteligencia artificial produzca algo. Es la forma de trabajar que usamos en casa, y la llevamos a la suya.

Su factura

Revisamos y ajustamos lo que gasta en inteligencia artificial

Estas herramientas se cobran por uso, y una mal configurada consume presupuesto sin producir nada. No lo nota hasta que llega la factura a fin de mes.

  • La herramienta cara solo donde de verdad hace falta; la barata en el resto.
  • Un tope de gasto por tarea, y aviso cuando algo se pasa.
  • Registro de cada consulta: qué se pidió, qué costó y qué devolvió.
Su criterio

Aplicamos el mismo método a otros problemas de su empresa

Atención al cliente, contabilidad, revisión de documentos, expedientes. Cambia el asunto; no cambia la forma de evitar que un programa se equivoque sin que nadie lo note.

  • Antes de dar algo por bueno, otra herramienta distinta intenta tumbarlo.
  • Pruebas que de verdad se ejecutan, no que se prometen en un informe.
  • Cada conclusión queda registrada para que otro pueda rehacerla y comprobarla.

No es una consultoría que le entrega un documento y se va. Es la misma maquinaria con la que construimos Cleveria, puesta a trabajar en su operación.

Qué pasa cuando el programa lo intenta

No se lo impedimos nosotros. No puede

Aquí abajo está el momento exacto en que un programa pide autorización para firmar por una persona. Quien responde que no es Google, no nuestro software. Y esa diferencia es todo el producto: un control que depende de nosotros se puede desactivar; este, no.

# el programa firma lo que sí le corresponde
"con su propia credencial": autorizado

# el mismo programa intenta firmar por una persona
"con la credencial humana": {
   PERMISO DENEGADO
   "no tiene autorización para usar
    esa credencial"
}

Qué está viendo

Es la respuesta literal del sistema de seguridad de Google Cloud, donde se guardan las credenciales. La de su equipo está en una caja fuerte a la que el programa no tiene llave: no es que se le prohíba abrirla, es que no puede pedirla.

Por eso lo enseñamos tal cual, sin retocar. Cualquier proveedor puede prometerle un control; esto es la prueba de que existe, y la da alguien que no somos nosotros.

11pruebas que intentan romperlo, y no lo consiguen
0accesos necesarios para que un tercero lo verifique
24/7funcionando en la nube de Google, no en un portátil

De dónde viene

Tres piezas, una misma casa

Cleveria no nació de un laboratorio: nació de una operación real de atención al cliente que necesitaba automatizar sin que nadie firmara por otro.

La empresa

Softrónica

Investigación y desarrollo desde 1999, en Rionegro, Antioquia. Es quien responde legalmente por lo que se entrega.

softronica.com.co →
La operación

Qnowa

La cara al cliente: turnos, filas y atención secuencial convertidos en inteligencia operativa. Es donde nacen las peticiones que Cleveria gobierna.

qnowa.com →
El control

Cleveria

Traza la línea: deja que los programas cierren lo que pueden demostrar, y solo eso. Lo demás espera a una persona.

Está aquí

Un control que se puede desactivar no es un control.

Si en su empresa ya hay programas que responden solos, o está a punto de ponerlos, la pregunta llega sola: ¿quién respondió esto? Cuéntenos su caso y le damos una respuesta concreta, no un catálogo.

Al pulsar se abre su programa de correo con el mensaje ya escrito. Usted lo lee y le da a enviar. Le respondemos el mismo día hábil.

¿Prefiere escribir usted mismo o llamar?
info@cleveria.co · Softrónica S.A.S., Rionegro, Antioquia